
Mimi Morton tiene una gran imaginación y con sólo 11 años se ha propuesto una importante misión: ¡arreglar el mundo! Si su hermano Bradley decide convertirse en vendedor de limonada, estará lista para desarrollarle un plan de comercialización o, si sus padres se van de viaje, ella se considera la persona indicada para organizar el recorrido. Además, Mimi es muy sincera y dice lo que otros sólo se atreven a pensar. Si bien tiene buenas intenciones, a veces es tan impulsiva que crea más caos que orden, pero de los errores también se aprende, ¿no lo crees?