
Timmy Turner tiene diez años y es travieso y divertido. Pero, claro, los adultos están siempre intentando dominar su vida. ¿La peor? Vicky, una pesadilla de niñera de 16 años.
Evidentemente, Timmy necesitaba ayuda y sucedió algo grandioso: aparecieron en su vida Cosmo y Wanda, ¡sus padrinos mágicos!
Ahora, todo lo que él tiene que hacer es pedir deseos y estos le serán concedidos. Suena genial, pero el problema es que Cosmo y Wanda no son las criaturas más brillantes y sus varitas mágicas, por lo general, terminan creando confusión y desorden.